Puente de Paso Pache, Uruguay, enero de 2013.

Hierro, madera, piedra, hormigón y asfalto unían las dos orillas, unían Canelones con Florida. Sorteaban el río Santa Lucía y llenaban de vida el pueblo de Paso Pache. Hoy sus 150 habitantes disfrutan de una buena señal de Internet pero de un mal transporte terrestre. La construcción de la nueva ruta 5 comenzó en el año 1965, años después dejaba en el olvido el puente, que pese a todo, hasta el año 80 vio pasar los últimos camiones y hasta no hace mucho, más de un intrépido lo cruzaba en moto, pero después de aguantar vientos y crecidas, no aguantó el último acto de vandalismo, los pilares de madera de la cabecera sur fueron incendiados. El 27 de septiembre de 2013, un trozo de la historia de un pequeño pueblo, cayó para siempre.